los peligros de comer por los ojos

Los peligros de comer por los ojos, dictadura estética de las redes

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Presentar a las redes sociales fotos de comida perfectamente apetecible y repensada, es caballo ganador. Apela a nuestro instinto primario, influye directamente sobre nuestro cerebro reptiliano. ¿De que manera nos afecta ver comida en las redes? ¿Primamos la estética, a la calidad a la hora de elegir nuestros alimentos? ¿Nos gusta la estética artificial? ¿Engordamos viendo imágenes de comida?

 

Estética y gusto

No es lo mismo lo que ves, que lo que pruebas

 

Nuestra mente está preparada para identificar los rasgos más bellos de los alimentos, de manera natural, las manzanas con el rojo más intenso, son las más maduras. Los humanos necesitamos varios de nuestros sentidos para calificar una cosa como comestible o deseable. Desde que somos conscientes de ello, nos hemos aprovechado de hecho de que también comemos por la vista. Hoy en día, no podemos basarnos en el color de las cosas para definir su calidad, en estos días, todos nuestros alimentos llevan colorantes. Compramos alimentos maquillados y lo sabemos, pero aun así, le funciona a la industria alimentaria.

El uso de colorantes y de otros aditivos es, muchas veces, para ocultar la falta de calidad de las materias primas. Pero lo peor es que algunos de ellos pueden tener efectos nocivos sobre nuestro organismo. La OCU pone a nuestra disposición un buscador de aditivos con sus características y niveles de salubridad.

La estética despilfarradora

Ya están apareciendo las vergonzosas cifras de la cantidad de kilos de alimento que termina en la basura, en concreto 163 kilos por persona y año en el caso de España. El despilfarro de alimentos es una de nuestras vergüenzas como individuos. Creo que nuestra visión de los alimentos que son desperdicios está distorsionada, y es ahí cuando entra en juego la estética. Creemos que por que una zanahoria esté vieja, es un desperdicio. La concepción de si un alimento es un desperdicio o no, cambia según época. Recuerdo a mi abuela decir que teníamos falta de guerra, y no significa otra cosa que, a nuestra generación, nos hace falta valorar más las cosas.

Els Espigoladors es una red que trabaja en Barcelona contra el despilfarro de alimentos, Recuperan alimentos en buen estado que se consideran desechos y lo ofrecen a personas vulnerables. Els espigoladors, luchan por una educación alimentaria basada en la cultura del aprovechamiento. Por ahora han recuperado 242 toneladas de alimento!!

 

Psicología de la percepción

Lo curioso de lo artificial

 

La comida nos tiene que entrar por los ojos, por eso las industrias abusan de esta percepción y añaden colorantes innecesarios para hacer sus productos mas apetecibles. Los colores que mas se identifican con la alimentación son los rojos y anaranjados, que hacen más apetecible el producto. Los azules y los morados son rechazados por la mayoría de nosotros, ya que lo asociamos al mal estado de los alimentos, y, entonces, ¿por que existe un helado de facebook o pitufo con un color azul intenso? , la respuesta es la curiosidad, que a veces nos impulsa a comprar cosas con un color que no le corresponde.

La gente entiende mucho mas que antes sobre los colorantes, y nos vamos concienciando, así y todo, los niños por ejemplo son muy propensos a pedir este tipo de helados fascinantes y atractivos. Sería conveniente que promoviéramos alimentos sin ninguna tipo de aditivo ni colorante tóxico. La alimentación ecológica y fresca es la mejor opción

 

La dictadura estética de las redes sociales

 

 

Nuestro alimento en un retrato

Tus calorías me apetecen

 

La contemplación de una alimento, provoca que este, sea más sabroso. Un estudio del Journal of consumer marketing sacaron en conclusión que la gente que fotografía su comida, la siente mas sabrosa que los que no lo hacen, sobretodo, si eran platos mas calóricos. Los platos calóricos siempre se han visto mas apetecibles, con foto o sin ella, i esto es una realidad, pero cada vez se ven mas seguidores de la alimentación ecológica y saludable, no solo por moda o incluso concienciación, sino que también nuestro cuerpo nos pide ciertos nutrientes en forma de antojos. Incontables las veces que he babeado la pantalla por ver una ensalada tremenda, verde y fresca.

Es inevitable que nuestras endorfinas no hagan su trabajo cuando vemos imágenes de comida apetecible e explicitas. (#FoodPorn) Hay que tener cuidado por que un suculento plato, aunque estemos saciados, nos incita a comer y a querer probar. Las redes sociales suelen estar plagadas de imágenes de comida basura y con muchísimos a azúcares. No seamos presas inconscientes.

 

Tendencia a la vista

La estética de un producto como valor añadido

No se puede negar la parte artística de ninguna disciplina, de la cocina tampoco. Es dificilísimo y poco flexible prohibir que se utilicen ingredientes de dudosa nutrición en pro del espectáculo. La estética ha sido siempre un valor añadido en nuestros alimentos, también se apreciaba en aquellos castillos medievales donde los serviles cocineros, les preparaban a su majestad una mesa repleta de suculentos cochinillos servidos en bandejas de plata. Ahora tenemos el caso de las redes sociales, que también se utilizan para aparentar.

Por otra parte la alimentación diaria, o cotidiana requiere más del arte de la combinación de alimentos para nuestra salud y buena nutrición, que dominar el arte de la estética. Escaparse algún día a probar el menú de un restaurante con estrella Michelin es toda una experiencia, pero para el día a día queremos nuestro plato de lentejas y la ensalada refrescante y ecológica. Es mas una cuestión de ubicarse en el contexto y de alimentarse con cabeza.
¿Influye en ti la dictadura estética de las redes sociales?

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